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Planificación de viajes

Cómo conseguir datos móviles en Nueva York

Un eSIM comprado antes de volar es la opción más barata y sencilla para la mayoría de los visitantes. Configúralo en casa mientras todavía tengas conexión — ahí es donde la gente suele fallar.

  1. Comprueba que tu teléfono acepte un eSIM y que no esté bloqueado

    Un eSIM es una SIM integrada en el teléfono que activas escaneando un código: sin tarjetas de plástico ni visitas a tiendas.

    Todos los iPhones recientes y la mayoría de los Android de gama alta más nuevos lo permiten. Dos cosas que debes confirmar antes de comprar:

    • Tu teléfono está desbloqueado para cualquier operador. Un teléfono bloqueado a tu red local rechazará un eSIM extranjero.
    • Tu modelo admite dual SIM, para que tu número habitual siga funcionando para llamadas y mensajes mientras el eSIM gestiona los datos.
  2. Compra e instala el eSIM antes de volar

    Este es el paso donde la gente suele fallar. Instalar un eSIM requiere conexión a internet — y si esperas a aterrizar sin datos, te quedarás atrapado buscando Wi-Fi en el aeropuerto para activar lo que se suponía que te daría internet.

    Instálalo en casa, y luego prográmalo para que se active al llegar. La mayoría de los proveedores te permiten instalarlo ahora y empezar el plan cuando aterrices.

  3. Compara con el pase diario de tu propio operador

    Antes de comprar nada, mira cuánto te cobra tu operador actual. Varios ofrecen ahora una tarifa diaria fija por usar tu plan de casa en el extranjero.

    Para un viaje corto, esto puede ganar a un eSIM en comodidad, ya que tu número sigue funcionando igual. Para cualquier viaje de más de una semana, el eSIM suele ser mucho más barato. Haz cuentas: las tarifas diarias suben rápido.

  4. Desactiva el roaming antes de aterrizar

    Si no vas a usar tu SIM de casa para los datos, desactiva la itinerancia de datos específicamente para esa tarjeta antes de que se abran las puertas del avión.

    En un teléfono con dual-SIM, configura el eSIM como línea de datos y deja la SIM de casa para llamadas y mensajes con el roaming desactivado. De lo contrario, la sincronización de alguna app en segundo plano en la línea equivocada puede costarte más que los cafés del viaje.

  5. Habrá señal bajo tierra, pero no en todas partes

    Todas las estaciones de metro subterráneas en Nueva York tienen servicio móvil y Wi-Fi. Puedes consultar direcciones y mensajes mientras esperas en el andén.

    Dentro de los túneles entre estaciones la señal es más inestable; se está ampliando el servicio, pero aún no llega a todas partes. Un consejo práctico: haz una captura de pantalla de tu ruta antes de bajar las escaleras. Una captura funciona aunque no haya nada de señal.

  6. Una SIM física sigue siendo una opción

    Si tu teléfono no tiene soporte para eSIM, puedes comprar tarjetas SIM físicas prepago en tiendas de telefonía y grandes farmacias por toda la ciudad.

    Necesitarás una identificación, el proceso es más lento y tendrás que cambiar tu SIM de casa; trae la pequeña herramienta de expulsión y un lugar seguro para guardar la SIM que quites. Es mucho más fácil perderla que reemplazarla.